Mitos de la Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA)
¿El uso de la CAA impide el desarrollo del habla?
Incluso cuando
las dificultades de comunicación de los niños, empiezan a interferir en
su desarrollo cognitivo, social y emocional, algunos padres y
profesionales se rehusan a introducir la CAA. Esto es muy
comprensible, ya que la CAA se ve como un último recurso, que
condenará al niño a una comunicación anormal y limitada. Se considera
el final de toda esperanza de que el niño hable, y que solo se usa
después de muchos años de fracasos en terapia de habla. (Berry, 1987;
Mirenda & Schuler, 1988).
La realidad es que la CAA no implica un
futuro como este. Muchos usuarios adultos logran dominar su sistema de
CAA y son capaces de comunicar cualquier cosa que desean, en cualquier
circunstancia en la que se encuentren.
Tampoco significa el final de
toda esperanza de desarrollo de habla. A los niños, frecuentemente se
les hacen programas de comunicación en los que el habla es uno de los
componentes más importantes. De hecho, debido a que el habla es el
modo ideal de comunicación en muchas circunstancias, conlleva a que el
niño continúe con su terapia de habla a la par de el uso de la CAA, de
forma que se desarrolle su habilidad de habla a su máximo
potencial. De hecho, numerosos estudios han encontrado que los niños
que reciben CAA, a menudo desarrollan lenguaje hablado más rápido que
sin éste. (Bodine & Beukelman, 1991; Van Tatenhove, 1987).
Por otro lado, mientras que puede ser apropiado continuar enfocándose en
el habla, es injusto dejar al niño con pocos o ningún medio para
comunicarse de manera efectiva mientras pasan años de terapia de
habla. Un niño que no puede comunicarse efectivamente, no puede
participar significativamente en muchas actividades y está en riesgo
resagarse en su desarrollo cognitivo, social y emocional.
Por esto, es
crucial que se le ofrezca un medio de comunicación que le brinde un
control inmediato sobre la gente y su medio ambiente, y que pueda ser
expandido y modificado de acuerdo a sus necesidades futuras.